Capítulo 452: ¿Qué Número de Mundo es Este? (1)

¿Qué Número de Mundo es Este? (1)

 

"Soy la Danzarina."

 

Una mujer con una máscara se presentó tras aparecer de repente desde el otro lado de la Puerta de Demonios.

 

Era extraño que viniera de otro reino, pero me concentré más en lo que dijo al principio.

 

–Saludo al ser que pertenece a otro mundo.

 

¿Un ser perteneciente a otro mundo?

 

Me asustó escuchar esas palabras de su parte.

 

Sonaba como si supiera que yo no pertenecía a este mundo.

 

Hice todo lo posible por ocultar mi sorpresa y le hablé.

 

"¿Eres tú quien me estaba buscando?"

 

¿Fue ella quien envió a la Espada Celestial para traerme hasta aquí?

 

Si era así, ¿Quién era exactamente?

 

Al menos, era la primera vez que veía a alguien como ella.

 

No la vi en mi vida pasada.

 

Ya fuera en mi vida pasada o en la actual, jamás vi a una mujer con ese tipo de aura.

 

Por eso, me resultaba difícil averiguar quién era.

 

¿Acaso este mundo no es el que yo conozco?

 

A estas alturas, empecé a pensar que esto ya no era un recuerdo de mi pasado.

 

Todo fue extraño desde el principio.

 

Si este mundo fuera un reflejo de mis recuerdos, entonces no debería haber nada que yo no supiera, y sin embargo, ese no era el caso.

 

Solo me di cuenta de eso unos días después de haber caído en este mundo.

 

Es solo que estaba haciendo todo lo posible por ignorar ese hecho.

 

Frunciendo el ceño, seguí observando a la mujer que se hacía llamar la Danzarina, y ella me respondió con las manos reunidas respetuosamente en un solo punto.

 

"No tengo derecho a hacer eso."

 

"¿Derecho?"

 

¿Qué quería decir con eso?

 

¿Significaba que solo tenía la tarea de entregar un mensaje?

 

Bailarina, ¿Eh?

 

Sentía que ya había escuchado ese nombre antes.

 

Era obvio que sabía lo que significaba la palabra bailarina, pero su título era 'La Bailarina'.

(N/T: Se acuerdan del texto que les deje en anteriores capítulos sobre la conjugación e interpretación del título de Namgung Bi-ah, 'La Bailarina de la Espada' con este personaje llamado 'Danzarina', ya que ambos decían Bailarina y se colocó ese nombre como algo inconcluso de resolver, pues bien, aquí, lo recalcan un poco de mayor concordancia, y a partir de ahora se le va a llamar con su título de 'La Bailarina')

 

¿Dónde lo había escuchado antes?

 

Podía jurar que era algo importante…

 

…!

 

Solo unos segundos después de empezar a pensar, un recuerdo me vino a la mente.

 

Ocurrió hace unos años.

 

Fue durante mi combate en el Torneo de Dragones y Fénix.

 

Más específicamente, durante el combate final contra Jang Seonyeon.

 

En ese momento, el Demonio de Sangre usó su cuerpo para decirme estas palabras.

 

–Si llegas a encontrarte con La Bailarina…

 

Me dijo que le hiciera saber que la estaba buscando.

 

El Demonio de Sangre definitivamente mencionó a La Bailarina en aquel entonces.

 

Lo que significa…

 

¿Esta mujer pertenece al Demonio de Sangre?

 

Fruncí el ceño de inmediato.

 

Luego, miré de reojo a la Espada Celestial.

 

Ella permanecía quieta con una expresión tranquila a pesar de la aparición de La Bailarina.

 

Parecía estar un poco incómoda, pero no mostraba signos de sorpresa.

 

Eso significaba que la aparición actual de La Bailarina no le resultaba extraña en absoluto.

 

¿Qué estaba pasando?

 

Si el Demonio de Sangre estaba detrás de la mujer llamada La Bailarina, ¿Entonces eso significaba que la Espada Celestial sabía de la existencia del Demonio de Sangre?

 

Muchos pensamientos pasaron por mi mente al mismo tiempo.

 

Mientras empezaba a morderme la lengua debido a un presentimiento ominoso que sentía,

 

"Lamento verte de esta manera."

 

La Bailarina continuó hablando.

 

"…¿Cómo supiste que yo vine aquí?"

 

"Una profecía. Mi maestro me dijo que un ser de otro mundo llegaría a este mundo, y que debía tratarte con respeto."

 

¿Había una profecía sobre mi llegada?

 

Así que este mundo realmente no era un reflejo de mis recuerdos.

 

Ella lo llamó una prueba, y me envió a un mundo completamente diferente.

 

Pero entonces, ¿Qué era exactamente este mundo?

 

Definitivamente era similar al que experimenté en mi vida pasada… pero ¿Cómo podría describirlo?

 

No importa.

 

Lo importante era por qué Tang Jaemoon me envió a este lugar.

 

No contuve mi ira y le hablé a La Bailarina.

 

"No me importa tu profecía. Quiero saber cómo supieron que era yo."

 

No importaba quién hizo la profecía.

 

Quería saber cómo estaban tan seguros de que yo era la persona de otro mundo.

 

Fue la Espada Celestial quien respondió a mi pregunta en lugar de La Bailarina.

 

"…Nuestra energía resonó."

 

La miré después de oír su voz, y ella hablaba sin mirar en mi dirección.

 

Pensé para mis adentros después de escucharla.

 

Así que era eso, ¿Eh?

 

Era lo que estaba esperando.

 

Acababa de recibir la confirmación de su parte.

 

Descubrieron que venía de otro mundo cuando la energía de la Espada Celestial resonó con la mía.

 

Eso fue lo que dijo la Espada Celestial, y eso fue lo que ocurrió.

 

¿Pero eso podía ser una razón suficiente?

 

Todavía me resultaba difícil de comprender.

 

Mientras pensaba en ello, La Bailarina miró mis esposas y luego a la Espada Celestial.

 

"Libéralo."

 

En cuanto habló, las esposas cayeron al suelo tras ser cortadas por la mitad.

 

Al verlas caer, miré a la Espada Celestial.

 

¿Cuándo la sacó?

 

Tenía una espada en la mano.

 

La había sacado y cortado las esposas sin que me diera cuenta.

 

Además,

 

¡Slam–!

 

Mi Qi, que antes estaba sellado, ahora fluía por todo mi cuerpo.

 

El bloqueo en mi Dantian también se liberó junto con las esposas.

 

Probablemente la Espada Celestial también hizo eso.

 

Después de revisar el estado de mi cuerpo, La Bailarina caminó hacia mí.

 

"Lamento no haberte podido dar un mejor trato debido a la situación actual."

 

Hablaba de manera respetuosa, pero su tono y postura eran más fríos que el hielo.

 

Se sentía como si estuviera hablando con una piedra.

 

"Está bien… De todos modos, ¿Qué quieren de mí?"

 

Quería ir directo al grano, ya que no me gustaban las historias complicadas.

 

¿Qué era lo que querían de mí al final?

 

En respuesta a mi pregunta, La Bailarina habló con el mismo tono cuidadoso de antes.

 

"Mi maestro desea verte."

 

Al final, no podía darme la respuesta por sí misma.

 

Al mismo tiempo que respondió,

 

¡Craaaack–!

 

La Puerta de Demonios por la que La Bailarina había salido anteriormente, comenzó a abrirse de nuevo.

 

¿Acaso me estaba indicando que la siguiera hacia adentro?

 

Al darle una mirada extraña, La Bailarina empezó a hablar.

 

"Mi maestro, lamentablemente, encuentra molestias al moverse actualmente, así que desea que lo visites."

 

Intentó explicarme,

 

"¿Qué pasa si no voy?"

 

Pero cuando le pregunté qué sucedería si me negaba, La Bailarina solo me miró sin dar ninguna respuesta.

 

No me daba la opción de negarme.

 

A pesar de hablar con un tono amable, esto no era más que una amenaza.

 

Sonreí con amargura.

 

Todos eran tan violentos en este mundo.

 

Odiaba estar del lado débil de esta forma, y por eso necesitaba hacerme más fuerte.

 

Sacudí la cabeza y hablé mientras la miraba.

 

"¿Solo tengo que seguirte ahí dentro?"

 

"Gracias por tu comprensión."

 

Comprensión, mi trasero.

 

Ya fuera que notara mi expresión podrida o no, La Bailarina dio un paso hacia la Puerta de Demonios como antes.

 

Sin dudarlo, la seguí.

 

Esto me convenía.

 

En lugar de quedarme dándole vueltas al asunto, sería más rápido visitar al bastardo y preguntarle qué era este mundo.

 

Vamos a escuchar cómo llegó a existir este maldito lugar.

 

Con ese pensamiento, entré al Reino Demoníaco, y cerré los ojos mientras la luz salía del otro lado.

 

Cuando los abrí,

 

"¿Hmm?"

 

Vi un enorme cristal de hielo frente a mí.

 

******************

 

En una habitación llena de silencio, un bastón de color azul marino yacía sobre una gran mesa.

 

Parecía chatarra sin valor, pero era una de las cinco espadas tesoro de las Llanuras Centrales, el tesoro del Clan Namgung llamado Colmillo del Trueno.

 

Dejando de lado el hecho de que solo quedaba el mango de la espada, los ojos de la mujer que la observaba eran tan afilados y fríos que solo con mirarlos bastaba para sentir un corte.

 

Después de quedarse mirando en silencio el mango por un rato, la mujer le habló al hombre que estaba sentado frente a ella.

 

"…¿Por qué…?"

 

Ira y resentimiento.

 

La voz de la mujer claramente contenía esas emociones.

 

Al oírla, el hombre levantó la cabeza y la miró.

 

"¿De qué estás hablando?"

 

"¿Por qué… lo enviaste…?"

 

El hermoso rostro de la Espada Demoníaca se frunció al ver la reacción indiferente del hombre.

 

"…No debiste enviarlo…"

 

"Él mismo dijo que iría, y yo solo respeté su decisión."

 

"…Mentira…"

 

La Espada Demoníaca no creyó las palabras del Emperador Demonio.

 

"El Capitán… no sabe cómo respetar…"

 

"…"

 

El Emperador Demonio frunció el ceño tras escucharla.

 

Parecía ofendido por lo que ella acababa de decir.

 

"…Vicecapitana. ¿Qué estás haciendo ahora mismo?"

 

Mostró su desagrado, pero la Espada Demoníaca repitió la misma respuesta que antes.

 

"No debiste enviarlo."

 

"Solo estás repitiendo lo mismo. ¿Acaso has perdido la razón?"

 

¡Slam–!

 

La mesa se hizo trizas cuando el Emperador Demonio la golpeó ligeramente con el puño.

 

"Estás dejando que emociones innecesarias te controlen. ¿Por qué te importa tanto ese tipo?"

 

"…"

 

Fueron apenas unos días.

 

Eso fue lo que duró la estadía del joven junto a la Espada Demoníaca después de que apareciera de repente usando un nombre extraño y jurando el nombre del Demonio Celestial.

 

¿Pal Jeolyub, era?

 

Era obvio que usaba un nombre falso, pero no había ni una pizca de información sobre él.

 

Había superado el muro del Reino Fusión a su corta edad, y aun así, no era un artista marcial conocido en este mundo.

 

Según él, se convirtió en Humano Demoníaco por venganza después de que la Facción Ortodoxa destruyera su clan, pero nadie en el Ejército de la Llama Negra creyó sus palabras.

 

Sin embargo, tampoco sintieron la necesidad de investigar más a fondo su historia, ya que usaba el nombre del Demonio Celestial y estaba bien con ello.

 

Los Humanos Demoníacos no confiaban entre sí, pero todos creían en el Demonio Celestial.

 

"No lo entiendo."

 

Evitaron un conflicto innecesario, recuperaron el Colmillo del Trueno, y hasta se deshicieron del tipo sospechoso.

 

No podía haber un resultado mejor, así que ¿Por qué la Espada Demoníaca reaccionaba de esa forma?

 

El Emperador Demonio no lograba entenderlo. Incluso se sentía frustrado.

 

Los ojos de la Espada Demoníaca empezaron a cambiar extrañamente mientras seguía observando al Emperador Demonio.

 

En sus ojos, llenos de ira y resentimiento, empezó a añadirse otra emoción.

 

El Emperador Demonio lo interpretó como compasión.

 

Justo cuando iba a gritarle, preguntándole por qué lo miraba así, la Espada Demoníaca habló.

 

"…No soy yo… quien está sintiendo emociones innecesarias…"

 

"…"

 

La expresión del Emperador Demonio se agravó al oírla.

 

"…Eres tú…"

 

¡Slam–!

 

Un pedazo de la mesa rota voló hacia la Espada Demoníaca y se estrelló contra la pared, partiéndose aún más.

 

El Emperador Demonio se lo lanzó sin poder contener su ira.

 

"Vicecapitana. No cruces más la línea."

 

"…"

 

Era la última advertencia.

 

No la perdonaría si seguía hablando.

 

Tras escucharlo, la Espada Demoníaca tomó el Colmillo del Trueno en sus brazos sin decir nada.

 

Justo cuando estaba por irse, después de abrir la puerta, dejó un último mensaje para el Emperador Demonio.

 

"…No me rendiré contigo… pase lo que pase."

 

El Emperador Demonio no pudo entenderla.

 

Quería gritarle, preguntándole qué significaba eso, pero ya era tarde, la Espada Demoníaca se había marchado.

 

Craaack.

 

El puño del Emperador Demonio se cerró aún más.

 

Entonces…

 

¡Slam–!

 

Golpeó la pared cercana, destrozándola.

 

"…"

 

Patter.

 

Fragmentos rotos de la pared cayeron al suelo, formando una pila.

 

El Emperador Demonio intentó calmar su respiración.

 

No se enojó así porque la Espada Demoníaca no entendiera su decisión.

 

Fue por lo que dijo antes.

 

–…No soy yo… quien está sintiendo emociones innecesarias…

 

–…Eres tú…

 

Eso le dio justo donde más le dolía, aunque intentaba ocultarlo.


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