Cambio (1)
Una
mujer estaba sentada sobre un terreno destruido, con una expresión perdida.
"…"
El
aire se había calmado, y ella parecía exhausta, a juzgar por la opacidad en sus
ojos.
Clack.
Usó
su espada como apoyo para ponerse de pie.
Aunque
su mente y cuerpo estaban agotados, no podía darse el lujo de quedarse sentada.
No
podía mostrar su lado débil.
Con
ese pensamiento, apenas logró levantarse.
"Hah…"
Su
cabeza dio vueltas al ponerse de pie. Era el retroceso que le produjo usar su
energía a la fuerza.
Además,
como la interrumpió a mitad de camino, el dolor que sintió fue aún mayor.
"¡Cough–!"
La
Espada Celestial tosió de repente. Salió sangre junto con la tos, tiñendo el
suelo.
Luego
de mirar alrededor por un segundo, se limpió la boca.
"…"
Tap,
tap.
Borró
el rastro de su sangre en el suelo con el pie.
Después,
sacó un pequeño recipiente y bebió todo lo que contenía.
Tras
vaciarlo, finalmente pudo dejar escapar un suspiro.
"…"
Miró
alrededor con ojos apagados.
El
poderoso Qi de Rayo aún permanecía en el terreno, quemando todo lo cercano.
Algunos
árboles habían sido arrancados del suelo por la potente onda de energía de
antes.
Era
el rastro de una batalla brutal.
La
Espada Celestial pensó en lo que acababa de ocurrir mientras revisaba el estado
de su cuerpo.
No
estaba recuperándose de una batalla. Hace tiempo que eso había dejado de ser
necesario.
Además,
ni siquiera estaba decepcionada por haber dejado escapar a la Espada Demoníaca.
En
cambio, lo que más le dolía era…
La
Espada Celestial pensó para sí misma.
Pensó
en el joven que detuvo la pelea justo cuando el combate estaba por llegar a su
clímax.
"…"
Era
el sujeto que pertenecía al Ejército de la Llama Negra, al que La Bailarina le
había ordenado traer.
Ni
siquiera le había dicho qué tipo de persona era, ni cómo se veía.
Solo
le dijo que lo reconocería de inmediato al verlo. Tras recibir esa orden, la
Espada Celestial se puso en marcha.
Tal
como esperaba, tuvo que enfrentarse a los Humanos Demoníacos, y en efecto
encontró al sujeto que La Bailarina le había encargado traer.
Y
tal como le dijo, la Espada Celestial supo al instante que era él apenas lo
vio.
Así
que a eso te referías…
¿Cómo
no saberlo? El joven poseía una energía que solo una persona bajo este cielo
podía tener.
Y
además, el joven parecía conocer esa energía también.
La
resonancia entre sus energías fue intensa.
…
Aunque
su rostro, tono y aroma eran distintos, la Espada Celestial sabía que él era
exactamente la persona que La Bailarina buscaba.
Incluso
sabía su verdadera identidad.
¿Cómo
no saberlo? Era imposible no notarlo.
Claro
que no fue fácil creerlo al principio.
Era
extraño que existieran dos personas iguales en el mismo mundo.
Por
eso, no podía actuar con imprudencia.
…
Pensó
en el joven que detuvo la pelea entre ella y la Espada Demoníaca.
La
Espada Celestial no logró detener al joven cuando se llevó a la Espada
Demoníaca, quien colapsó poco después.
Sin
embargo, sus miradas se cruzaron justo antes de que él se fuera.
No
pudo hacerle la pregunta que deseaba, y eso seguía rondando en su mente.
–¿Cuál
es tu nombre?
Era
una pregunta que había querido hacer la noche anterior, pero no tuvo la
oportunidad.
Si
el joven respondía, ¿Qué habría dicho?
¿Habría
dicho el nombre que ella esperaba?
¿O
habría dado una respuesta completamente diferente?
Fuera
cual fuera, ya era demasiado tarde.
"…"
Al
final, la Espada Celestial no detuvo al joven de llevarse a la Espada
Demoníaca.
No,
más bien, no pudo hacerlo.
La
Espada Celestial no lo detuvo. No debió haber permitido que escaparan.
Debió
haber capturado a la Espada Demoníaca por el bien del futuro de la Alianza,
pero no pudo hacerlo cuando se cruzaron sus miradas.
¿Por
qué?
¿Por
qué la miró de esa forma?
Sus
ojos mostraban lástima y preocupación, lo cual hizo que la Espada Celestial se
sintiera confundida.
Esa
mirada desconocida y misteriosa le hizo preguntarse por qué la veía así.
Quería
preguntarle.
Quería
saber qué tipo de relación tenían, si se conocían en otro mundo, y si la
energía que él poseía era realmente igual a la suya.
A
pesar de querer hacerlo, no pudo por todo el peso que llevaba encima.
"…"
Después
de limpiarse la sangre de la boca, la Espada Celestial observó el lugar por
donde el joven se había ido.
Un
fuerte retroceso la atacaría en cualquier momento.
No
duraría mucho, pero debía ir a un sitio donde no hubiera nadie, ya que
necesitaba descansar.
"Ah…"
Se
sentía exhausta.
Eso
fue lo que de pronto pensó.
Pero
lo borró de inmediato.
No
podía permitirse sentirse exhausta.
Con
ese pensamiento, se levantó enseguida y comenzó a moverse.
"¿Estás
segura de que puedes dejarlos ir?"
"…!"
Entonces,
escuchó una voz fría.
La
Espada Celestial giró su mirada hacia el dueño de la voz. Era el Venerable
Celestial.
Con
sus fríos ojos azules, observó a la Espada Celestial.
"…¿Venerable
Celestial?"
"No
lo entiendo."
Crack.
Qi
de Rayo se alzó desde el cuerpo del Venerable Celestial.
"Tuviste
la oportunidad. ¿Por qué hiciste eso?"
"…"
"¿Acaso
querías darle una oportunidad a este viejo?"
El
Venerable Celestial habló con una sonrisa, pero su voz definitivamente contenía
molestia.
Entonces,
su cuerpo empezó a elevarse en el aire.
Aunque
el Qi de Rayo solo lo rodeaba ligeramente, la Espada Celestial empezó a sudar
frío por su abrumadora presencia.
"Qué
desafortunado… hubiera sido mejor si hubiera llegado un poco antes."
"Venerable
Celestial, ¿Qué estás haciendo ahor–? ¡Espera…!"
"Ya
recibí la orden."
"…!"
La
Espada Celestial abrió los ojos con sorpresa al oír esas palabras.
"Ya
se me dio la orden. No tengo razón para seguir esperando."
La
Espada Celestial apretó los labios al escuchar eso.
Sabía
exactamente a qué se refería.
"Decide.
¿Te unirás o te quedarás?"
"…"
La
Espada Celestial no pudo dar una respuesta.
El
Venerable Celestial negó con la cabeza al verla.
"Rezo
para que esa duda tuya no se mantenga hasta el final."
¡Slam–!
Con
una expresión serena, el Venerable Celestial se volvió uno con su Qi de Rayo y
voló rápidamente hacia adelante.
La
Espada Celestial intentó gritar para detenerlo.
"¡Ugh…!"
Pero
cayó de rodillas debido al retroceso repentino.
"¡Huff…
Huff!"
Hacía
su mejor esfuerzo por sostener su espada, pero su respiración y visión
empeoraban.
Al
final, perdió el conocimiento por un momento.
******************
Logré
regresar al bosque de Sichuan. Corrí desesperadamente con el sol a mis
espaldas.
El
paisaje frente a mí cambiaba sin cesar por la velocidad a la que me movía, pero
seguía acelerando.
¿Cuánto
más tengo que correr?
Mi
destino era el centro de Sichuan.
No
sabía dónde estaba exactamente, ya que me habían traído con los ojos vendados.
Solo
estaba guiándome por intuición.
Ugh,
mierda.
Originalmente,
planeaba moverme a otra zona mientras me escondía para observar la situación.
¿Y
ahora qué es este desastre?
Pero
debido a la chica sobre mi espalda, ni siquiera podía hacer eso.
La
Emperatriz del Rayo… no, la Espada Demoníaca, que blandía su espada de rayos
con locura, ahora estaba desmayada sobre mí.
"Huff…
Hah…"
Oía
su respiración agitada junto a mi oído.
La
Espada Demoníaca parecía haber perdido el conocimiento.
¿Fue
el retroceso?
Parecía
que su cuerpo había sufrido un fuerte retroceso por usar el estado de
Emperatriz del Rayo.
Me
impactó mucho verla colapsar de repente justo después de alegrarse al verme.
…Eso
significaba que su cuerpo ya estaba al límite.
Sabía
que el Colmillo del Trueno traía retrocesos al usuario, pero no pensé que fuera
tan severo como para que la Espada Demoníaca se desmayara.
Sin
embargo, perdió el conocimiento al usar esa técnica mientras ya estaba
completamente agotada.
Entonces,
¿Por qué lo hiciste?
No
pude evitar apretar los dientes.
No
había necesidad de que llegara tan lejos.
Todo
habría terminado si ella moría.
Era
diferente en mi caso, ya que regresé a una nueva vida, pero no creía que lo
mismo fuera a ocurrirle a la Espada Demoníaca.
Así
que por favor, vive por mí. Deja de arriesgar tu vida de forma tan imprudente.
Al
menos, no quiero que lo hagas por mí.
Maldita
sea.
Fruncí
el ceño al notar lo ligera que era la Espada Demoníaca.
¿Estaba
comiendo bien? ¿Por qué era tan liviana? Me preocupaba, y eso me irritaba.
Di
un salto con más fuerza.
Tenía
que salir de este lugar. Miré hacia atrás por un segundo.
…Espada
Celestial.
Mientras
cargaba a la Espada Demoníaca sobre mi espalda, mi mirada se cruzó con la de la
Espada Celestial.
Esperaba
que me detuviera, pero en cambio me miró con el ceño fruncido sin decir ni una palabra.
¿Acaso
planeaba dejar ir a la Espada Demoníaca desde el principio?
Por
cómo no hizo nada cuando empecé a alejarme, parecía que sí.
Si
hubiera querido detenerme, era más que capaz de hacerlo.
Pero
no sabía por qué decidió dejarnos ir.
¿Eres
diferente en este mundo?
Considerando
que este era otro mundo, era posible que esta Espada Celestial tuviera una
personalidad distinta a la que yo conocía.
Aunque
se vieran iguales.
"…Hmgh…"
Entonces,
sentí algo moverse en mi espalda.
"¿Ya
despertaste?"
"…"
La
llamé, pero no hubo respuesta.
Supongo
que sigue desmayada, ¿Eh?
Entonces,
¿Debo regresar así al cuartel general?
No
podía ir a ningún lado con la Espada Demoníaca inconsciente, así que tenía que
volver.
Pero
había un problema…
¿Cómo
explico esto?
No
sabía cómo explicar esta situación.
…¿Quizás
funcione?
La
Espada Demoníaca fue sola a la base enemiga para salvarme.
Solo
tendría que decir que logró rescatarme, pero colapsó por usar demasiada
energía.
Esperaba
que esa excusa funcionara,
Pero
no iba a funcionar, ¿Verdad…?
Considerando
que era 'yo mismo' a quien debía darle esa excusa, esto era un gran problema.
Dejando
de lado que la Espada Demoníaca tomó esa decisión por su cuenta, la Alianza me
quería a mí por encima de ella, y sin embargo, yo salí perfectamente bien
mientras ella terminó así. Ese era el problema, no tenía excusa.
¿Tal
vez debería decir toda la verdad?
Decirle
en la cara que en realidad soy él, que vine de otro mundo, que mucho gusto,
imbécil.
Estaba
tentado a hacerlo…
…¿Pero
funcionaría?
Sería
el peor escenario si no.
Y
era casi seguro que no funcionaría.
Conociendo
la personalidad del bastardo, no iba a creerme.
Aun
así, había algo que me aliviaba.
No
me iba a matar.
Como
ambos logramos salir con vida, me mantendría con vida al considerarme útil.
La
Espada Celestial me quería, y al final regresé con la Espada Demoníaca aún con
vida.
…Sin
embargo.
El
problema era que esto probablemente sería reportado al Demonio Celestial.
Era
necesario reportar un incidente tan grande como este.
Entonces,
El
Demonio Celestial podría venir directamente.
Podría
aparecer en Sichuan para ver el cambio que sufrió el mundo.
Si
eso pasaba, estaría en un lío muy grande.
Tenía que elegir entre huir o solucionar la situación.
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